Durante la última dictadura militar se
llevaron a cabo diferentes
transformaciones a nivel país, tanto en el ámbito político-económico como
socio-cultural, ejerciendo desde la fuerza (material y simbólica) un control y
acondicionamiento de las pautas culturales. Utilizando como estrategia de
fortalecimiento de poder los medios de comunicación, los cuales se mantuvieron
vigentes quienes se mantuvieran bajo los parámetros oficiales, siendo
censurados, excluidos y eliminados todos aquellos que contradijeran dichos
parámetros.
Los medios de comunicación fueron un
recurso esencial en la construcción de discurso de poder, ya que sentaron las
bases de control de la información, debido a que sólo eran difundidos los
comunicados oficiales, donde como elemento clave fue la Sanción de la Ley de
radiodifusión (Ley 22.285). Favoreciendo a la concentración de la información y
emisión de los mensajes mediante el monopolio del desarrollo de grandes empresas
avaladas por el Estado.